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Consejos de salud.

COMBATIR DE FORMA NATURAL LA GRIPE Y RESFRIADOS

     
 

 

Una planta medicinal como la equinácea y un producto obtenido de las abejas como el própolis, poseen propiedades que aumentan la resistencia del organismo frente a las infecciones.

31 de diciembre de 2006.  El frío no produce enfermedades, pero sí debilita el sistema inmunitario provocando una bajada de defensas de nuestro organismo, lo que se traduce en una invasión de microorganismos dañinos que en otras circunstancias no sucedería.

Es por esto que, con la llegada del frío, las enfermedades más comunes son aquellas en las que se encuentra afectado el sistema inmunológico, es decir, enfermedades infecciosas de las vías respiratorias, como el resfriado o la gripe común, entre otras.

También sabemos, y si no es así aprovecho la ocasión para recordarlo, que los antibióticos no son útiles para el tratamiento de estos procesos víricos y su uso está absolutamente contraindicado en este tipo de afecciones, a no ser que nuestro médico y por otros motivos decida utilizarlos.

La medicina convencional recomienda en estos casos y con buen criterio, el reposo, aumentar la ingesta de líquidos, y la utilización de antitérmicos (en caso de fiebre), como el paracetamol o el ibuprofeno. Sin embargo, también existen otras alternativas muy útiles para tratar este tipo de patologías.

La alternativa natural

Cuando nuestras defensas están mermadas, la capacidad de lucha de nuestro organismo lógicamente es menor, y tanto bacterias como virus aprovechan la ocasión para invadirnos y producirnos tanto mal como nuestro sistema inmunitario les permita.

Si tomamos medicamentos como los comentados (paracetamol o ibuprofeno) para combatir síntomas como la fiebre o dolores de cabeza, musculares etc. pasaremos los síntomas con más dignidad, pero la lucha interna no varía, el organismo sigue peleando y con menos armas.

Sin embargo, existen algunos productos naturales que podemos añadir a nuestro arsenal terapéutico y ayudar al cuerpo a producir más defensas para nivelar la contienda. Llega la caballería con corneta incluida.

Equinácea y própolis

La equinácea ó echinacea, es la especie mas usada de la gran variedad de plantas que se encuentran principalmente en los grandes llanos de Norteamérica. Ha sido una de las plantas más usada por los indios de esta región, muy usada en medicina tradicional americana.

Estudios científicos actuales han demostrado que la raíz de la equinácea posee propiedades antivirales. Aunque, su principal acción es como estimulante del sistema inmunológico. En Alemania y otros sitios de Europa la equinácea se ha convertido en uno de los remedios más utilizados contra los catarros y la gripe.

La equinácea es un inmunoestimulante que aumenta las defensas inespecíficas y activa la formación de leucocitos (glóbulos blancos) en la sangre. Inmunorreguladora. Bacteriostática, bloquea la hialuronidasa (enzima que facilita una invasión patógena), impide que se extiendan las infecciones y favorece la curación de las heridas. Antitérmica, antiinflamatoria, analgésica, antiviral, aperitiva, digestiva, colerética, sialagoga (provoca la secreción de saliva) y diaforética o sudorífica. Antialérgica y desintoxicante.

Indicada en la profilaxis y tratamiento complementario de afecciones respiratorias (gripe, resfriado común, faringitis, rinitis, sinusitis, bronquitis). La tintura se emplea en forma de colutorios en abscesos dentarios, y en baños, pomadas o compresas sobre quemaduras, heridas purulentas, forúnculos, acné, inflamaciones y ulceraciones dérmicas, así como en ungüentos y cataplasmas vaginales frente a tricomonas.

El própolis ó propóleo, es una sustancia resinosa de árboles y arbustos silvestres, que las abejas extraen con el fin de taponar herméticamente su colmena e impedir que se forme dentro de ella cualquier tipo de infección.

El termino propóleo proviene del griego Própolis que significa "defensa de la ciudad" (Pro-antes de Polis-ciudad, lo cual se traduce como defensas antes de la ciudad o Defensor de la ciudad).

Gracias a la acción antibiótica del propóleo, que protege de la actividad de virus y bacterias, la colmena es uno de los lugares más estériles conocidos en la naturaleza.

Ya se le han detectado más de 250 elementos constitutivos y unos 50 principios biológicamente activos, lo que explica su gran cantidad de propiedades. Tiene resinas, bálsamos, aceites esenciales, minerales (más de 20 oligoelementos), vitaminas, aminoácidos (7 de los 8 esenciales) y más de 50 grupos de flavonoides.

Científicamente se le han demostrado 20 propiedades: es antibacteriano, antimicótico, anticolesterolémico, antiparasitario, antiinflamatorio, antioxidante, antitóxico, antialérgico, analgésico, anestésico, antituberculoso, antiviral, citostático, desodorante, epitelizante, estimulante de la inmunogenesis, fitoinhibidor, hemostático, hipotensor y termoestabilizador.

Fundamentalmente es un magnífico biorregulador, rehaciendo la capacidad de defensa, funcionamiento y adaptación del organismo. Los oligoelementos justifican muchas virtudes del propóleo, pues participando en procesos metabólicos, fermentativos y vitamínicos contribuyen a la curación de estados anémicos, previenen la arteriosclerosis e incrementan la capacidad inmunológica del organismo.

Por su parte los flavonoides, con más de 40 acciones farmacológicas son la base de su versatilidad terapéutica. Sus cualidades antioxidantes, además de reducir el efecto de los radicales libres, son responsables de la acción antiviral, al inhibir el desarrollo de virus patógenos.

Además de su amplio efecto antibacteriano, el propóleo estimula la reacción inmunológica del organismo, complementando ambas funciones sin producir alteraciones de la flora bacteriana, cosa que ocurre con los antibióticos de síntesis. Otra virtud del propóleo es su capacidad de transportarse indistintamente a través de la sangre y la linfa, a todo el organismo.

¿Cómo se toman y dónde se pueden comprar?


Tanto la equinácea como el própolis pueden consumirse por separado, o como un tratamiento conjunto. Se venden en farmacias y centros de dietética. La dosificación dependerá de si lo adquirimos en forma de jarabe, infusión, gotas, cápsulas etc, por lo que es recomendable consultar con su médico o farmacéutico, quien le facilitará la dosis adecuada.